Juana Daniela Vargas

Noviembre del 2016

Retablo inorgánico para la celebración de Artemisa

Hay otra obra en el hospital cuando lo voy a visitar para proyectar como trabajar en ese espacio, no es una Diana ni una Artemisa lo que se mueve en ese espacio público destinado a la curación. Observo que el arte religioso católico permanece naturalmente en el espacio público. El área de maternidad del Hospital Rivadavia nos muestra una virgen. Ese principio de arte público religioso es mi punto de partida. Lo relaciono con otros temas que ya he tratado en mis obras: qué significa que haya un papa argentino, cómo se relaciona con nuestra vida política, jurídica, cotidiana. 
Gracias al espacio de la vitrina tridimensional que me ofrece Museo Urbano, surge la idea de un retablo: pero geométrico, antinatural, inorgánico (No puedo evitar pensar en la insistencia del discurso eclesiástico en lo natural para legitimar y legalizarse). 
 Pienso en las Iconostasis de Alfredo Hlito que me encantan. 
Observo con detenimiento la forma de adoración de esos altares donde todo tipo de figuras femeninas llevan el epíteto de “virgen”. 
Mi dibujo retablo va tomando una forma intermedia entre dibujo y escultura, donde mi personaje femenino trata de codearse con los de Archipenko. 
En el camino lleno de bocetos se llena de tetas, surge un personaje femenino muy anterior a la virgen María, es Artemisa, diosa de la caza y la fertilidad. 
Mi Artemisa tiene un gran agujero en su panza, una profundidad roja de celofán.
Es un altar, en la sala de maternidad, de un hospital público, en un país católico, donde las principales causas de muerte de las mujeres jóvenes son el aborto ilegal y la violencia de género.
Dudosa huella, recuerdo de una época donde las violencias del monoteísmo todavía no habían nacido.
Se acerca una diosa de la fertilidad mínima, blanca, geométrica, de papel. 
La imaginación es el comienzo de la responsabilidad.

Juana Daniela Vargas

“Todo es cuestión de imaginación. Nuestro sentido de la responsabilidad nace de la imaginación. Como dice Yeats: “In dreams begin the responsabilities.” Y es exactamente así. Si lo formuláramos a la inversa sería: allí donde no existe la imaginación, no puede surgir la responsabilidad…”
Haruki Murakami

“Cuanto más firmemente cree un hombre en el orden existente, con más tranquilidad de conciencia puede ese hombre perpetrar actos crueles y malvados, como si no fueran en su propio interés, sino para el mantenimiento de aquel orden”.
León Tolstoi